
Son estados musculares patológicos, que pueden surgir:
- Durante la competición.
- Después de competir.
- Pueden ser nocturnos.
- O incluso de origen medicamentoso: diuréticos, o falta de potasio.
Pueden surgir a nivel de cualquier músculo, pero en el deportista surgen de preferencia en la pantorrilla, en los isquiotibiales, cuadríceps, y músculos de la mano (en los jugadores de baloncesto).
El calambre es una contractura brusca, intensa, muy dolorosa, involuntaria y persistente de un músculo, que provoca en el mismo un acortamiento máximo.
Su causa puede ser vascular triple o por fatiga muscular (deficiente flujo sanguíneo, éxtasis sanguínea y de catabolitos o déficit en la salida de sangre venosa).
Tratamiento
- Estiramiento pasivo del músculo contraído.
- Aplicación de calor suave (si se tiene a mano).
- Masaje: fricciones lentas y suaves, amasamientos, al final, presiones deslizantes. Siempre en sentido evacuatorio centrípeto.
Prevención
En deportistas con tendencia a los mismos, en días fríos o en deportistas musculosos. Se previenen con la aplicación de envolturas calientes, masaje preventivo, ingestión de líquidos abundantes, y en ocasiones es necesario la administración de un vasodilatador.
Bibliografía
Jesús V. G., José G. P. 1999. Medicina Física en el fútbol. Real Federación Española de fútbol. Editorial GYMNOS.